
Exportaciones totales de estas plantas sumaron US$74 millones en el 2014, US$4 millones menos que en 2013.
Gabriela Mora, periodista
editorial@revistaproagro.com
Costa Rica, 2 de junio, 2015. El Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) en Costa Rica dispuso de equipo técnico y humano para atender prioritariamente muestras y pruebas de laboratorio y así ver si realmente existe la presencia de la bacteria Xylella fastidiosa que ataca viñedos y olivos.
Esta bacteria ha sido la causante del cierre por parte de la Unión Europea (UE) al mercado de plantas ornamentales para cultivo de Costa Rica.
De acuerdo con las autoridades, las acciones iniciaron en la Zona Atlántica, para continuar en Sarapiquí, San Carlos y Central Occidental y de esta manera poder determinar la presencia o no de la plaga en el principal cultivo ornamental de exportación hacia la UE, Phoenix roebelenii. A partir de ahí se tomarán las medidas correspondientes para eliminar la bacteria y reanudar la exportación.
Esta bacteria se presenta especialmente en plantas de café que se comercializan con raíz y se utilizan en Europa con fines ornamentales. Por esa razón la UE impuso restricción al comercio para 160 especies y 27 géneros de estas plantas, no obstante, el Phoenix roebelenii -de las cuales hay sembradas entre 700 y 800 hectáreas en Costa Rica-, es el que tiene en este momento mayor relevancia dada la cantidad de producto que se exporta a ese mercado.
Cerca del 36% del valor total de exportación de plantas ornamentales costarricenses se dirige a países de la UE. Las exportaciones totales de estas plantas sumaron US$74 millones en el 2014, US$4 millones menos que en 2013.
Específicamente del tipo Phoenix roebelenii durante el 2013 se exportaron US$33 millones y US$28 millones en el 2014, según datos obtenidos en el portal estadístico de la Promotora del Comercio Exterior (Procomer).
Según confirmó el presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), Juan Rafael Lizano, con esta medida el país podría dejar de exportar cerca de 200 contenedores los cuales podrían albergar entre 5.000 hasta 7.000 plantas dependiendo del tamaño, y cuyos contratos vencen en las próximas semanas, por lo que el SFE debe dar una solución lo antes posible para que los productores nacionales no reporten caídas.
Es normal que los Estados impongan medidas fitosanitarias de detectarse un riesgo para su patrimonio agrícola. La Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que cada año se pierde entre el 20 y el 40% de los rendimientos de los cultivos mundiales debido a los daños causados por plagas y enfermedades.